Tal y como han
transcurrido las últimas generaciones de consolas y centrándonos en los grandes
títulos, hay quien dice que la obsesión de los videojuegos por la narrativa ha
terminado jugando en su contra. Yo soy de los brasas que quieren vivir y
escuchar historias, de los que sí te va a analizar el guion de un videojuego
dándole la importante que merece. Sin embargo, también opino que sería más
rentable dejarse de tanta puesta en escena cinematográfica y abandonar ciertas
pretensiones, especialmente por cómo está el patio. Al final aquí hemos venido
a jugar. No me creo que Batman sea un personaje del que solo se puede extraer
hostias y más hostias, pero bueno, vamos a pasarlo por alto y ver que ofrece
esta nueva entrega de Rocksteady.
